Fog computing, también conocida como fog networking, es un término creado por Cisco en enero de 2014. Se refiere a un tipo de infraestructura informática descentralizada en la que los recursos informáticos y los servicios de aplicaciones se distribuyen en un lugar lógico y eficiente en cualquier punto, entre la fuente que genera los datos y la nube.
Esto significa que la computación en la niebla acerca los servicios que analizan los datos, a su fuente de origen, lo que mejora la eficiencia y reduce la cantidad de datos que deben transportarse a la nube para su procesamiento, análisis y almacenamiento. Si bien la prioridad es la eficiencia, también garantiza mayor seguridad y cumplimiento.
Utiliza dispositivos locales denominados nodos de niebla. Al ser capturados los datos, se envían a un nodo de niebla cercano a la fuente de datos. Estos datos se analizan localmente, se filtran y luego se envían a la nube para su almacenamiento.
La gran cantidad de datos generados por las tecnologías inalámbricas, como el internet de las cosas (IoT), está creciendo exponencialmente. Ahora, más que nunca, las empresas buscan aprovechar todo el potencial de esos datos para su análisis y procesamiento, protegerse de las vulnerabilidades tecnológicas y empresariales, y beneficiarse de una mejor toma de decisiones informada.
Sin embargo, aun cuando la computación en la nube permite un ágil procesamiento y almacenamiento de grandes cantidades de datos, existen cuellos de botella potenciales cuando los datos se envían de un lado a otro, entre la nube y sus diversos usuarios. Esto genera problemas de latencia y falta de compatibilidad con la movilidad.
Es por esto que la mirada de los CIO ahora se dirge hacia el fog computing, que se ha convertido en una infraestructura prometedora para proporcionar recursos elásticos en el borde de la red, y acelerar el análisis y la recuperación de datos cerca de su fuente de origen.
¿Fog computing sustituye a la nube?
Si bien la computación en la niebla mejora la eficiencia y reduce la cantidad de datos que deben enviarse a la nube para su procesamiento, no está aquí para reemplazar a la nube sino para complementarla. De hecho, si fog asume las cargas del análisis, entonces los recursos de la nube tendrán mayor disponibilidad y capacidad para las tareas más pesadas.
Ventajas de fog computing
Menor latencia: Los datos pueden ser procesados en la fuente de datos más cercana geográficamente al usuario, reduciendo el tiempo de respuesta del sistema.
Mejora de la seguridad general del sistema: Las operaciones de datos tienen lugar en distintos end points en un entorno distribuido complejo, en lugar de una ubicación centralizada, lo que facilita la identificación de amenazas potenciales.
Mayor productividad en el desarrollo de aplicaciones: Los desarrolladores y arquitectos de TI pueden crear con mayor facilidad aplicaciones en la niebla utilizando las herramientas adecuadas, para implementarlas en el momento que se requieran.
Mayor control de la privacidad: Los datos sensibles de los usuarios pueden ser
analizados localmente, en lugar de trasladarlos a la nube, lo que permitirá un mayor monitoreo y control del dispositivo.
Ahorro en el ancho de banda de red: Al reducirse la distancia que necesitan recorrer los datos para su procesamiento.
Desventajas
Mayor complejidad de red: La gestión de datos se vuelve tediosa ya que existen muchos dispositivos colocados en diferentes ubicaciones de almacenamiento y análisis, y junto con los datos almacenados y computados, la transmisión de datos también implica el cifrado y descifrado, lo que a su vez libera datos.
Desafíos de mantenimiento: Al tener dispositivos y aplicaciones en diferentes ubicaciones de la red, se requiere un esfuerzo mayor para el mantenimiento, en comparación con la infraestructura de cloud.
Mayor consumo energético: La cantidad de dispositivos locales o nodos de niebla es directamente proporcional al consumo de energía. Esto quiere decir que una infraestructura de niebla requiere mayor cantidad de energía para funcionar en comparación con una arquitectura de nube.
Aplicaciones y casos de uso
Existen diversas aplicaciones y casos de uso de fog computing, en especial, vinculados a los entornos de IoT. Estos son solo algunos de estos.
Ciudades inteligentes: fog podría ayudar a los conductores de automóviles semiautónomos, a evitar distracciones y desviarse de la carretera al proporcionar análisis y decisiones en tiempo real sobre los patrones de conducción. También puede reducir la transferencia de grandes cantidades de grabaciones de audio y video generadas por las cámaras de video de la policía.
Operaciones de petróleo y gas: un análisis instantáneo de los datos arrojados por un monitoreo remoto de estas operaciones, puede ver los signos de un desastre y tomar medidas para prevenir una catástrofe, incluso antes de que comience.
Análisis de comportamiento de clientes en retail: el análisis casi instantáneo de datos, brinda información sin precedentes sobre el comportamiento del consumidor. Los resultados pueden ayudar a los minoristas a orientar mejor las ventas y las promociones, y redelinear los diseños de las tiendas y la ubicación de los productos para mejorar la experiencia del cliente.
Salud hospitalaria: los datos de salud de los pacientes pueden estar disponibles en diferentes dispositivos a través de una interfaz compartida, aunque su análisis solo se haga en el lugar donde se originan los datos; es decir, en el hospital o en el consultorio del médico.
Fog computing tiene un gran potencial para convertirse en la próxima gran tendencia en el mundo empresarial, debido a su capacidad para procesar de manera rápida y segura una variedad de volúmenes de datos. Sin embargo, confiar demasiado en la computación en la niebla es un enfoque poco realista para manejar estas enormes cantidades de datos, por lo que la nube seguirá teniendo un papel crucial en el ecosistema general de IoT.






